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DADIVA

Dar sin medidas

Hay que sembrar en abundancia

¿Se puede reducir el diezmo?

Hay recompensa para el que da

No demos sobras a Dios

Hay mas alegría en dar que en recibir

Dar sin medidas

Dicen que una vez una señora le preguntaba a un sacerdote: Explíqueme padre: ¿Qué quiere decir usted cuando habla de completa entrega o rendimiento a Jesús?

El sacerdote contestó: Es como firmar un papel en blanco para que Jesús ponga en él lo que desea que usted haga.

Comentario:

La Virgen María es una persona muy especial para nosotros los cristianos ya que nos enseña a rendirnos completamente a Dios para que en nosotros también se haga su voluntad.

Cita Bíblica:

Pero el Angel le dijo: "No temas María porque has encontrado el favor de Dios". María entonces dijo al Angel: ¿Cómo podré ser madre si no tengo relación con ningún hombre?. Contestó el Angel: "El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra". Dijo María: "Yo soy la esclava del Señor que se haga en mí lo que has dicho". Después de estas palabras el Angel se retiró. (Lucas 1, 30,34-35,38)

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Hay que sembrar en abundancia

Tagore, el gran poeta indio, cuenta la siguiente ilustración: En cierta ocasión un mendigo que iba por un camino, vió acercarse hacia él una lujosa carroza. Esta se detuvo a su altura por lo que pensó inmediatamente que obtendría de sus acaudalados ocupantes una buena limosna.

Su sorpresa fue cuando vió bajar de ella un rico personaje vestido con lujosas ropas, el cual en vez de ofrecerle una buena cantidad de dinero, por lo contrario, alargaba su mano demandando de él una limosna. Este mendigo sin salir de su asombro, introdujo su mano en su talega y, sacando unos pocos granos de trigo, se los ofreció a aquel extraño personaje, alegando que no podía darle más, ya que era muy poco el alimento que llevaba para él mismo. Ambos personajes continuaron de nuevo sus respectivos caminos.

Cuando nuestro personaje llegó a su vieja choza y vació la bolsa llena de granos de trigo sobre la vieja mesa, con gran sorpresa pudo observar que entre los granos de trigo había una pequeña cantidad de granos de oro igual a la cantidad de granos de trigo que había dado a aquel rico señor de la carroza. Entonces dijo asimismo: "Necio de mí, ¿por qué no di todos mis granos de trigo?

Comentario:

Jesús no sólo promete que el dar es una bienaventuranza, sino que el creyente que aprende a dar a los demás recibirá el ciento por uno en bendiciones del Señor. Por lo tanto demos sin miedo, no importa que tengamos poco. Demos y el Señor nos dará.

Cita Bíblica:

"Den, y se les dará; recibirá una medida bien llena, apretada y rebosante;porque con la media que ustedes midan, serán medidos". (Lucas 6, 38)

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¿Se puede reducir el diezmo?

Se cuenta de un joven que un día se arrodilló ante el altar y se comprometió ante Dios a dar su diezmo en la iglesia. Durante su primera semana de trabajo su salario fue de diez dólares y él dió su diezmo, un dólar. A medida que fue avanzando en edad él prosperó, y entonces su diezmo era de siete dólares por semana. Al trasladarse a otra ciudad, en poco tiempo su diezmo llegó a ser de cien dólares, y aún después, de doscientos dólares. Entonces le envió un cablegrama al sacerdote de la Iglesia donde había hecho el compromiso, invitándolo a que le visitara.

El sacerdote se hizo presente en la casa del hombre. Conversaron animadamente acerca de los tiempos pasados. Finalmente, el hombre abordó el asunto: Recuerda la promesa que hice hace algunos años, de dar mi diezmo? ¿Cómo me puedo liberar de esa promesa? ¿Por qué deseas romper tu compromiso? Es como esto -contestó el hombre-. Cuando yo hice la promesa, tenía que dar sólo un dólar, pero ahora son doscientos dólares. No puedo darme el lujo de tirar tanto dinero así.

El viejo sacerdote lo miró y le dijo:

Temo que no se pueda librar de la promesa, pero hay algo que usted sí puede hacer. Podemos arrodillarnos aquí mismo y pedirle a Dios que reduzca las entradas suyas, a fin de que usted pueda dar no más que un dólar.

Comentario:

La Palabra de Dios nos exige la décima parte de nuestro salario al templo; es decir, a nuestra Iglesia. Pero ¡Cuánto trabajo nos cuesta darle a Dios lo que sólo a El le pertenece!

Cita Bíblica:

"Pues justamente ustedes que se creen inocentes, ustedes me están metiendo trampas con los diezmos y tributos sagrados. Por eso los maldigo, a todos ustedes Israelitas, que son unos tramposos. Entreguen, pues la décima parte de todo lo que tienen al tesoro del templo, para que haya alimentos en mi casa. Traten después de probarme, les propone Yavé de los ejércitos, para ver si les abro las compuertas del cielo o si derramo para ustedes la lluvia bendita hasta la última gota". (Malaquías 3, 8-10)

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Hay recompensa para el que da

Dicen que a la Reina Victoria de Inglaterra le gustaba mezclarse con su pueblo, disfrazada de plebeya.

Un día en que estaba caminando por las calles de Londres comenzó un fuerte aguacero. Tocó a una casa y cuando la dueña salió le pidió por caridad que le prestara un paraguas, que se lo devolvería al día siguiente. La mujer pensó: Tengo dos paraguas... le daré el que está roto y viejo, me quedaré con el mejor.

Al día siguiente un paje de la corte regresó con una bolsa llena de monedas de oro, aquí le manda la reina de Inglaterra, dijo el paje a la mujer. "Usted le prestó un paraguas ayer".

La mujer acongojada pensó: Tuve oportunidad de darle a mí reina mi mejor paraguas, ¡pero no lo hice!

Comentario:

Dios nos da todo lo que tenemos. Una pregunta importante que nos tenemos que hacer es la siguiente: Y yo, ¿qué le doy a Dios de todo lo que El me ha dado?

Cita Bíblica:

"Entreguen, pues, la décima parte de todo lo que tienen al tesoro del templo, para que haya alimentos en mi casa.

Traten después de probarme para ver si les abro las puertas del cielo o si derramo para ustedes la lluvia bendita hasta la última gota". (Malaquias 3,10)

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No demos sobras a Dios

Un niño se sentó a la mesa para comer. Antes de que su madre lo viera, comenzó a cortar trozos de carne blanca de la gallina, y logró apartar un buen montón. La madre le descubrió y le dijo: ¿Qué vas a hacer con esa carne?

Nada, dijo el niño avergonzado; ninguna cosa mala. Sólo quise reunir una buena parte para mi perro Blanqui. Pues, no - le dijo la mamá-, tú come lo tuyo y yo me encargaré del perro. Al terminarse la comida, la madre recogió las sobras, los huesecitos y demás desechos que halló en los platos, y se los dio al niño para que los llevase al perro.

En el patio, el pequeño llamó a su perro y le entregó la comida diciendo con gran tristeza: Yo te iba a dar el diezmo de mi porción pero mi mamá te manda las sobras del pollo como limosna.

Comentario:

¿Qué das a tu Iglesia y por lo tanto a Dios? Una limosna o tu diezmo. Dios nos pide que le demos la décima parte de nuestro salario al templo, a la iglesia, para que todos colaboremos en la obra de llevar a nuestra sociedad y al mundo entero, a los pies de Jesucristo.

Cita Bíblica:

Jesús dijo: "Den, y se les dará; recibirán una medida bien llena, apretada y rebosante; porque con la medida que ustedes midan serán medidos". (Lucas 6, 38)

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Hay mas alegría en dar que en recibir

En cierta ocasión un mendigo que iba por un camino, vio acercarse hacia él una lujosa carroza. Esta se detuvo a su altura por lo que pensó inmediatamente que obtendría de sus acaudalados ocupantes una buena limosna. Su sorpresa fue cuando vio bajar de ella un rico personaje vestido con lujosas ropas, el cual en vez de ofrecerle una buena cantidad de dinero, por lo contrario, alargaba su mano demandando de él una limosna. Este mendidgo, sin salir de su asombro, introdujo su mano en su talega y, sacando unos pocos granos de trigo, se los ofreció a aquel extraño personaje, alegando que no podía darle más, ya que era muy poco el alimento que llevaba para él mismo. Ambos personajes continuaron de nuevo sus respectivos caminos. Cuando nuestro personaje llegó a su vieja choza y vació el talego llenos de granos de trigo sobre la vieja mesa, con gran sorpresa pudo observar que entre los granos de trigo había una pequeña cantidad de granos de oro igual a la cantidad de granos de trigo que había dado a aquel rico señor de la carroza. Entonces dijo así mismo:"Necio de mí, por qué no dí todos mis granos de trigo?

Comentario:

Con frecuencia nos cuesta mucho compartir lo que tenemos porque nos sentinos seguros en las cosas. Jesús hoy te pide que pongas tu confianza no tanto en las cosas sino en Dios quien hizo todas las cosas. Si así lo haces Jesús te garantiza paz y felicidad.

Cita Bíblica:

Al respecto, Jesús admirando la generosidad y el desprendimiento de ía viuda que dió desde su limitación y pobreza a diferencia de los otros religiosos dijo: "Crean que esa viuda sin recursos ha echado más que todos esos porque todos esos han dado de lo que les sobra, mientras que ella, no teniendo recursos ha echado todo lo que tenía para vivir". (Marcos 12, 43-44)

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